
Llevo cuatro días sin comer.
Igual pensáis que estoy loca pero es lo que hay, ya lo sabéis.
Ha sido decisión propia y sin ningun otro objetivo que el de retarme y sanearme un poco por dentro.
Y no es que haya parado completamente de comer... me inflo a zumos de frutas y hortalizas y a tisana y semillas de lino.
Estoy descubriendo muchas cosas. Entre otras, que más que hambre, muchas veces tenemos ansia de el simple hecho de comer (morder, masticar, tragar...), que no necesitamos cinco comidas al día o seis, que mi cuerpo tiene reservas para seguir adelante sin chocolate o azúcar y otra cosa, muy importante para mí, que soy capaz de conseguir un objetivo difícil como este.
Acabo este jueves, y por supuesto lo celebraré con una buena cena el viernes.
Plantearos una cosa vosotros, los que estáis al otro lado;
¿realmente necesitamos todo lo que comemos?
3 comentarios:
Imagino que ya habrás comido otra vez, creo que es cierto que a veces no nos damos cuenta que tenemos más de lo que necesitamos y que a veces hacemos las cosas por inercia, pero no creo que no comer (o comer poquito) sea la respuesta, hay que alimentarse bien para poder seguir el ritmo de vida que llevamos. Así que alimentate bien, para mantener en buena forma el cuerpo y la mente.
Muchos besitos y no te olvides de que por aqui se te quiere y se te echa de menos, aunque hoy te veo.
Muchos besitos
Fernando
A veces por el ansia de comer se nos olvida el ansia por vivir, el ansia por el espiritu y en general el ansia de lo interno... Por que ansiamos lo externo? Creo que al final es como si la vida fuese una gran vitrina y nosotros nos pasamos como idiotas pegados al vidrio mirando lo que podria ser nuestro, pero claro, se te olvida que hay mil cosas que ya son tuyas, como uno mismo.
Asias, Nicolas!
tienes razón en eso de que nos pasamos demasiado tiempo viendo como pasa nuestra vida y no VIVIENDOLA.
Un besín, Fernando!
Eres un cielo y te echo de menos...
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